Fluido anticorrosivo, protector de metales contra la oxidación y el ataque de los agentes atmosféricos en almacenamientos prolongados.

APLICACIONES

Talleres de mecanizado de metales evitando que las piezas almacenadas se oxiden.

En la industria en general, para el perfecto mantenimiento de maquinaria y herramientas.

Revestimiento anticorrosivo de moldes, matrices, equipos mecánicos, maquinaria naval, y en general en la protección de todos los metales desnudos que quieran mantenerse en óptimas condiciones en almacenamientos prolongados.

En hostelería para proteger elementos metálicos que se almacenan en temporadas.

MODO DE EMPLEO

“El producto ha de utilizarse puro, tal y como se suministra.

Puede aplicarse por brocheado, inmersión o pulverización.

Antes de su aplicación se recomienda limpiar lo mejor posible la parte corroída utilizando para ello un cepillo de cerdas duras, o bien tratar con nuestro desoxidante DESCAL.
A continuación, aplicar el protector procurando que la zona quede perfectamente cubierta.

 

 


PROPIEDADES

Producto de alta tecnología constituido por monómeros vinílicos en aceites minerales refinados de tipo ligero, los cuáles han sido convenientemente aditivados con elementos antioxidantes que protegen las superficies metálicas durante su fabricación, manipulación y almacenamiento.

Aísla la superficie del metal de la humedad y ataque de los agentes atmosféricos, creando una capa monomolecular transparente que da brillo y realza los metales.

No se agrieta ni cuartea con el cambio de temperatura ambiental, proporcionando una fina capa permanente, que no se seca con el paso del tiempo, lo que lo hace ideal para el recubrimiento de piezas recién desoxidadas y desengrasadas.

Evita el contacto directo del oxígeno del aire con la superficie metálica, evitando su corrosión y pudiéndose eliminar fácilmente mediante un disolvente de seguridad antes de su tratamiento final.

El recubrimiento protector tiene una duración media de 2 - 4 meses, al cabo de los cuáles hay que volver a proceder a tratar el metal con el protector.

El tratamiento se repetirá siempre que aparezcan señales de oxidación o corrosión.